Finalizamos la biografía de Bernal Díaz del Castillo agregando que él nos informó de que la esclavitud quedó prohibida por las leyes españolas. Bernal fue nombrado “visitador general” por la Real Audiencia para que “evitar que se herrasen más indios” (y es que los esclavos eran marcados con un hierro candente) y también de la polémica que sostuvo el padre franciscano Toribio de Benavente, Motolinia de apodo, que significa “pobre”, del que ya hablamos en la entrega XII, con Bartolomé de las Casas y de las mentiras de éste, y de que no era merecedor del obispado concedido. Toribio explica el sacrificio de los 80.400 hombres.
Otro de nuestros personajes es Francisco de Vitoria (1483-1546), fraile dominico y escritor y catedrático de la Universidad de Salamanca, contribuyó al desarrollo del derecho internacional y la economía moral; forjó el “derecho de gentes” y fue precedente de la Escuela de Salamanca y tuvo el valor de negar que las Bulas de Alejandrinas, que afirmaron el derecho de posesión de un territorio (fue al respecto del reparto de las tierras descubiertas entre Portugal y España) para quien lo conquistase fuese un título válido del dominio de las tierras descubiertas, y tampoco era aceptable un sometimiento o conversión de los indios, sino que eran libres, por naturaleza y dueños legítimos de sus propiedades y eran ellos los que tenían que aceptar voluntariamente la fe católica.
Los indios podían rechazar la conversión al catolicismo, pero no impedir el derecho de los españoles a predicar.
El propio Vitoria da una serie de motivos que justificasen el dominio de las tierras descubiertas: el primero, el derecho de todo ser humano a viajar y comerciar por todos los lugares de la Tierra; si los indios no permitían el libre tránsito, los agredidos también tenían derecho a defenderse y a quedarse con los territorios obtenidos en esa guerra. El segundo decía que los indios podían rechazar la conversión al catolicismo, pero no impedir el derecho de los españoles a predicar. En otros títulos decía que, si los soberanos de los indios forzaban, de la fe católica, a volver a la idolatría, los españoles tenían derecho a guerrear y defender, contra ese soberano. Y también si los españoles observaban maltrato o sacrificando a semejantes, el impedirlo era ya un derecho de conquista.
Personajes a recordar.
━Álvar Núñez Cabeza de Vaca. Este explorador y conquistador nació en 1490 en Jerez y murió entre 1556-59 en Valladolid. Su padre fue conquistador de Gran Canaria, quedó huérfano de niño, estuvo a cargo del duque de Medina Sidonia y participó en la guerra de las Comunidades de Castilla, en la batalla de Tordesillas y en la definitiva victoria de Villalar (1522).
En 1527 participó en la expedición del gobernador Pánfilo de Narváez (el que había fracasado en su intento de frenar a Cortés), con cinco navíos y 600 hombres, que recorrió las costas de Florida, Alabama Misisipi y Luisiana. La expedición se dispersó por las corrientes de la desembocadura de un gran río, y Álvar naufragó en Texas en 1528, donde convivió con los indígenas seis años. Adquirió fama de sanador entre las tribus, después de haber sido esclavizado, tras la rotura de la expedición inicial; pasó, recorriéndolo a pie, por Nuevo Méjico y Arizona hasta llegar a Méjico en 1536. Regresó a España en 1537.
Descubrió las cataratas del Iguazú tras haber recorrido dos mil kilómetros a pie.
En 1540 partió para Sudamérica, apadrinado por el emperador, para gobernar Río de la Plata y Paraguay; descubrió las cataratas del Iguazú tras haber recorrido dos mil kilómetros a pie. Se dedicó a pacificar las tribus y buscar el camino hacia el Perú. Tras meses de exploración a pie sin conseguirlo volvió a Asunción. Fue objeto de un motín en 1544 y arrestado durante diez meses, volvió a España donde estuvo pleiteando con el Consejo de Indias hasta la década de 1550.
En 1542 se publicó en Zamora la relación que dio él de la Armada dirigida por Pánfilo de Narváez, obra que hoy se conoce como Naufragios, relatando su viaje de conquista fracasada. La película sobre su vida Cabeza de Vaca, la dirigió Nicolás de Echeverría y la protagonizó Juan Diego.
━Juan de Oñate y Salazar (nació en Zacatecas en 1550 y murió en España en 1622). Este otro explorador y conquistador, novohispano, es recordado por liderar la exploración y conquista del Reino de Nuevo Méjico, por la cual recibió el título de Adelantado, así como los cargos de Gobernador y Capitán General de dicho territorio. Exploró las Grandes Llanuras y el río Colorado. Se casó con Isabel de Tolosa Cortés de Moctezuma, nieta de Hernán Cortés, que muere en 1588. Su exitosa campaña de exploración se vio ensombrecida por acusaciones criminales, que culminaron con el despojo de sus cargos y títulos. Sus hazañas fueron recopiladas por Gaspar Pérez de Villagrá en su Historia de Nuevo Méjico, publicada en 1610. En 1592 fue nombrado alcalde de San Luis de Potosí; en 1595 Felipe II le concedió la capitulación para la conquista de la Gran Chichimeca, al norte del Río Grande (actuales estados de Nuevo Méjico y Tejas. A él se unieron familias de Zacatecas y Ciudad de Méjico; y personajes relevantes como Vicente de Zaldívar y Oñate (su primo hermano) y el capitán Alonso de Sosa Albornoz.
Extendió el camino real en mil kilómetros y construyó la primera iglesia del actual EE.UU.
La expedición partió a principios de 1598, y en verano llegaron al Norte del actual Nuevo Méjico, donde acamparon junto a los indios 'pueblo', el asentamiento se denominó después San Juan de los Caballeros; había extendido el camino real en mil kilómetros. Otra expedición tuvo lugar entre los 'hopis' y los 'zuñi', e inició la construcción de un templo dedicado a san Francisco, que fue el primero construido en el actual EE.UU. En los siguientes 25 años serían edificadas 50 iglesias en el hoy Estado de Nuevo Méjico.
Las estratégicas bélicas de Oñate, junto a las promesas incumplidas sobre las riquezas encontradas, provocaron la rebeldía de sus acompañantes que Oñate castigó con mano dura. Llegaron hasta Acoma, donde negociaron con los hopi y los zuñi, al oeste de este pueblo parte de su compañía llegó hasta las montañas de San Francisco, en Arizona, encontrando plata, pero Oñate tuvo que regresar a Acoma porque sus alianzas se habían deshecho además de morir once personas en enfrentamientos. En octubre de 1598 otra escaramuza provocó trece muertos, entre ellos su primo Juan de Zaldívar y Oñate.
Su hermano Vicente de Zaldívar lideró otra escaramuza que culminó en la masacre de hasta 800 personas (mujeres, viejos y niños, incluidos) y otras 500 condenadas a trabajos forzados. Por orden de Oñate, los acomenses supervivientes guerreros fueron condenados a ¡cortarles el pie izquierdo! (fueron entre 24 y 80, según las versiones). En 1601 por junio partió una expedición a las Grandes Llanuras, en busca de la mítica Quivira, de sus riquezas y buscando una salida al mar. 130 soldados y 12 sacerdotes franciscanos, 130 indígenas y 350 caballos y mulas viajando hacia el este. Como le había pasado a Francisco Vázquez de Coronado en 1540, se encontró apaches siguiendo hacia el este, por el río Magdalena (río Canadián) en el hoy Oklahoma.
Su padre Cristóbal de Oñate había sido en tres ocasiones gobernador de la provincia de Nueva Galicia, además de minero, agricultor y ganadero, encomendero, político, explorador y benefactor de las ciudades que fundó. Había llegado a Nueva España en 1524, como ayudante de Rodrigo de Albornoz gobernador de Nueva España y participó en la campaña de Rodrigo de Guzmán para la conquista del noroeste de Méjico en 1529 (hoy son los estados de Nayarit, Jalisco, Colima, que llamaron Nueva Galicia). Y fundó Compostela, Tépic, Guadalajara y Zacatecas. En 1530 arribó a Amatitlán (Jalisco) con un grupo de franciscanos, pero los indígenas mataron al fraile dirigente Fray Juan de la Esperanza el 5 de Julio del 1545.
La astucia de Cristóbal Oñate, colocando mujeres con arcabuces en las murallas y atacando por detrás.
Participó en la Guerra del Mixton, pero su mesura no fue escuchada por el virrey Antonio de Mendoza y por Pedro de Alvarado (el conquistador de Guatemala y conocido por ser tan despiadado con los religiosos, que llegó a encarcelar al obispo Francisco de Asunción), antes, al contrario, atacaron sin resultado; al quedar desguarnecida Guadalajara fue rodeada por los indígenas, como relata Jorge Luis García Ruiz en su libro Presidio. La astucia de Cristóbal Oñate, colocando mujeres con arcabuces en las murallas y atacando por detrás, consiguió romper el cerco y que se retiraran. En 1547 fueron descubiertas minas de plata en Zacatecas lo que convirtió a Cristóbal de Oñate en uno de los hombres más ricos de Nueva España. Tuvo seis hijos entre los que Juan fue el explorador que hemos estudiado del Oeste Americano, fundador del primer asiento al norte del Río Bravo y por supuesto de Nuevo Méjico.
Digamos, a modo de conclusión, que tantos avatares sufridos, junto a algunos excesos de algunos de estos conquistadores, les llevaron a la denuncia ante las autoridades españolas que fueron rotundas siempre en la defensa de los indígenas (recordemos que hasta el mismísimo Colón fue sancionado con la desposesión de sus cargos), por lo que desgraciadamente sus hechos heroicos han quedado injustamente en el olvido, cancelados.