Amar a España al salir a rodar.
Rodar juntos crea un vínculo especial, donde las conversaciones fluyen, las risas son sinceras y el apoyo es constante. El ciclismo nos sugiere que en muchas ocasiones unas buenas amistades se forman durante los viajes, compartiendo kilómetros, aventuras y desafíos. Es en esos momentos, con el viento en la cara y el horizonte como límite, donde se forjan los lazos más fuertes. Seguro que somos muchos los que tenemos historias memorables de un viaje o aventura compartida.
Este año la Vuelta a España pasará por Cataluña y recorrerá la mitad norte de la península ibérica. Si bien el año pasado tuvo etapas en Portugal, nuestra estimada hermana ibérica-atlántica, en esta ocasión el recorrido se iniciará en la península itálica, a la que enviamos nuestra más sincera muestra de simpatía.
España es varia y plural, y en ella se refleja la riqueza cultural, lingüística y geográfica del país. España es un mosaico de regiones, cada una con su propia identidad, tradiciones, dialectos o lenguas y costumbres. Desde las playas de Andalucía hasta los Pirineos en Aragón y Cataluña, pasando por el verde del País Vasco y Galicia, o por La Mancha manchega, la diversidad es una de las mayores fortalezas de España. Esta pluralidad se manifiesta en la gastronomía, la música, los festivales y la historia, haciendo de España un país lleno de contrastes y matices que, juntos, forman una identidad única y vibrante.
Seguir diariamente la Vuelta es una gran oportunidad para descubrir esa riqueza de nuestro país, porque en esa variedad y pluralidad está la esencia de nuestros mejores sentimientos: el de una españolidad opuesta al nacionalismo excluyente.
Amar a España al salir a rodar. Frase a la que podemos darle cierto paralelismo con salir al aire, que también evoca una sensación de libertad y renovación, una invitación a conectar con la naturaleza o simplemente salir afuera para socializar. Salir al aire es una manera de recargar energías y reconectar con uno mismo para saber ser y estar con nuestro entorno.
Buena ruta a los esforzados ciclistas y buen entretenimiento a los aficionados que la seguirán en primera línea desde la carretera o en directo por los canales de televisión, lo que les ayudará mucho a desconectar de los mensajes negativos de unas fuerzas mediáticas y políticas que prefieren una sociedad polarizada a una hermanada.