Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular y líder de la oposición en el Congreso de los Diputados, convocó el pasado 8 de junio a la ciudadanía a manifestarse bajo el lema: Mafia o democracia; para mostrar así su rechazo a las políticas del Gobierno de Pedro Sánchez e instarle a su dimisión y a la convocatoria de elecciones generales. Feijóo prometió "liderar la revolución de la decencia" ante decenas de miles de personas que llenaron la plaza de España de Madrid y algunas de sus calles aledañas.
Seguramente la revolución de la que habla Núñez Feijóo no coincide con la que muchos de nosotros propondríamos, pero sin duda que en algunas de las cuestiones que hay que cambiar en nuestro país coincidiríamos; aunque partiendo de la base de que su partido político también es parte vinculada a esta partidocracia en que ha convertido la clase política a nuestra democracia, seguro que en bastantes otros ámbitos no coincidiríamos en absoluto.
Bienvenido al grupo de personas que pensamos que España necesita una revolución.
Esta declaración de intenciones, presuntamente revolucionaria, realizada en el fervor mitinero por el señor Feijóo, contrasta con lo que su partido ha avalado durante décadas junto al PSOE. ¿Qué entiende por decencia y libertad el señor Feijóo?
¿La actual LOGSE?, por ejemplo. ¿La no defensa del español en las comunidades con dos lenguas cooficiales? ¿El sistema partidista de nombramientos para el CGPJ y del TC? ¿La siempre creciente colonización partidista de las instituciones y de las empresas participadas, desde hace décadas y por parte de los dos partidos mayoritarios? ¿La práctica común compartida por ambos de las "puertas giratorias"? ¿La falta de controles democráticos imparciales sobre la gestión de los gobiernos y de los cargos públicos? ¿La contaminación partidista sobre amplios sectores del ámbito judicial? ¿La injustificable legislación en favor de la impunidad e inmunidad en la gestión pública de la clase política? ¿Los privilegios y prebendas de los que gozan quienes forman parte de la dirigencia política?...
En cualquier caso, bienvenido al grupo de personas que pensamos que España necesita una revolución.
«La tiranía surge de forma natural a partir de la democracia, pues no es opuesta a ella, sino el resultado degenerativo de la misma». (Compendio de máximas de Platón).