Opinión

Cómo la falta de firmeza política condicionan la convivencia de lenguas en España.

No dar la batalla con una política clara, firme y argumentada deja el terreno libre a quienes utilizan las lenguas para dividirnos.


Publicado en primicia en La Razón (25/09/2025), y posteriormente un resumen de Salir al Aire (con conocimiento de la autora). ​Leerlo en el sitio web original.

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Resumen.
Título original Chantaje lingüístico y complejos políticos.

Ana Losada es presidente de Asamblea por una Escuela Bilingüe.


Contexto y caso inicial

El artículo arranca relatando un incidente que se viralizó en redes: una pareja de hablantes de catalán quedó atrapada en un aparcamiento de Barcelona y tuvo que pedir ayuda por interfono. La persona que atendía no hablaba catalán y exigió que se comunicaran en español para anotar la matrícula, pese a que la pareja estaba usando su lengua materna.

Reacción política y proposiciones

A raíz de este suceso, Junts firmó un acuerdo con el Gobierno central para que las empresas de servicios de interés general (o con más de 250 trabajadores) ofrezcan atención al cliente en catalán, independientemente de su sede.

También el alcalde de Badalona apoyó el “Pacte Nacional per la Llengua”, impulsado por ERC y entidades pro-catalán, con respaldo del PSC y los Comunes (pero no del PP). El pacto propone alcanzar 600.000 nuevos hablantes del catalán y que esta lengua sea la usada “normalmente” en todos los ámbitos.

Argumento central del editorial

  • La autora afirma que no hay auténticas asociaciones que pidan eliminar las lenguas cooficiales ni que rechacen la enseñanza en catalán, gallego o euskera, sino que la lucha se da en torno al bilingüismo y la libertad de elección.
  • Advierte que no responder con una política lingüística clara y firme deja el terreno libre para quienes usan el lenguaje como arma de división.
  • Critica al PSOE y a la izquierda por no “cubrir la portería” y permitir que el nacionalismo político gane terreno con esas demandas.
  • Propone que deben existir líneas rojas homogéneas en todo el territorio respecto al uso de las lenguas, no políticas que cambien según el momento electoral o la comunidad autónoma.

Tono y propósito

El artículo tiene un carácter crítico hacia las políticas lingüísticas nacionalistas y una demanda de que los partidos (excepto los que directamente promueven estas políticas) adopten un relato más firme en defensa de la igualdad lingüística. La autora está a favor de una posición que evite “chantajes lingüísticos” y abogue por la convivencia entre lenguas sin que ninguna se use como herramienta de poder o imposición.


Leer el artículo completo en el sitio web original.


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