732 cintas con los colores de nuestra bandera.
Un humilde panteón con 732 nichos que amparan los restos de 732 soldados de España, muertos en Cuba, Filipinas y Puerto Rico, en las guerras de nuestro terrible final del siglo XIX… Un humilde panteón en un pequeño cementerio silencioso y recoleto, rodeado del ruido de la gran ciudad… En cada nicho del panteón, una argolla que invita a tirar de ella como si fuera el cajón de una gran cómoda, donde se guardaran los recuerdos más íntimos y queridos… Y, enlazadas en cada argolla, 732 cintas con los colores de nuestra bandera: una cinta por cada soldado, como prenda de reconocimiento, de honor y de lealtad.
Se siente temblor en la piel y en el alma, al pasar de un habitáculo a otro del panteón, porque es inevitable que el visitante evoque, muy dentro de sí, las notas de una de las canciones más bellas y sentidas de la filmografía española de siempre, Yo te diré, que forma parte de Los últimos de Filipinas, de 1945. Película que evoca la gesta (¡qué españolísima que es esta palabra, que jalona toda nuestra historia!) del sitio de Baler, pequeño pueblo en la isla de Luzón, donde un destacamento de 50 españoles, de los que al final solo quedaron 33, resistieron durante 337 días los ataques de centenares de insurrectos independentistas filipinos. Y es que, aunque en el panteón reposan los restos de soldados que dieron su vida en otras provincias españolas de ultramar, es el sitio de Baler el que nos los recuerda a todos, gracias, en gran parte, a esa película.
La Asociación Últimos de Filipinas-Héroes de Baler lleva a cabo, entre otras actividades, la generosa, honorable y patriótica tarea de cuidar, limpiar y mantener en perfecto estado de revista el panteón barcelonés donde reposan los restos de los que combatieron y murieron por España, disponiendo también la celebración anual de un homenaje a los mismos. Salir al Aire se honra de haber estado en la del presente año.
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