Constitucionalismo | Manifiestos

4-Jn. Presentación en Madrid del manifiesto "Por un voto constitucionalista sin engaños".

Los promotores del manifiesto, que pedían el voto constitucionalista en las últimas elecciones catalanas, presentarán la versión del texto Europa nuestra esperanza para seguir incitando al voto constitucionalista, y no a quienes acaban de aprobar la ley de amnistía, en las elecciones al Parlamento Europeo del 9 de junio.
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Actividad.- Presentación manifiesto.
Título.- Por un voto constitucionalista sin engaños.
Ponentes.- Teresa Freixes, Nicolás Redondo, Miriam Tey, Sergio Fidalgo y Joaquín Villanueva.
Presenta/ modera.- Jon Juaristi.
Día.- 4 de junio de 2024, martes.
Hora.- 7 de la tarde.
Lugar.- Club Financiero Génova.
Ubicación.- Calle del Marqués de la Ensenada, 14. Madrid.
Acceso.- Entrada libre hasta completar aforo.
Motivación.- Los promotores del manifiesto, que pedían el voto constitucionalista en las últimas elecciones catalanas, presentarán la versión del texto Europa nuestra esperanza para seguir incitando al voto constitucionalista, y no a quienes acaban de aprobar la ley de amnistía, en las elecciones al Parlamento Europeo del 9 de junio.
Fuente: Save Spanish Rule of Law (Salvar el Estado de derecho español)

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Texto del manifiesto


Por un voto constitucionalista sin engaños

Europa nuestra esperanza

La construcción europea ha costado mucho esfuerzo a los ciudadanos de los países que formamos la UE y España ha sido uno de los que más se ha volcado para consolidar ese marco de libertades. Las elecciones al Parlamento Europeo constituyen un hito de primer orden en el contexto actual. Más del 80% de la legislación que se aplica en España es de origen europeo.

Las instituciones europeas han sido indispensables en los años de dificultades que hemos vivido. Desde la lucha política contra los nacionalismos que han querido socavar nuestro orden constitucional hasta los mecanismos de solidaridad desplegados durante la pandemia del covid, sin olvidar los fondos Next Generation o la vigilancia de las instituciones comunitarias en aspectos tan delicados como la ley de amnistía y el respeto al Estado de derecho.

La sociedad civil, a escena

Hay que recordar, en este momento, el importante papel de la sociedad civil, que ha tenido que recurrir a las instituciones europeas como garantes de nuestra libertad.

Recordemos el prácticamente millón de firmas de las campañas Save spanish rule of law contra el deterioro del Estado de derecho perpetrado desde nuestros gobiernos en los últimos años. O la participación activa de ciudadanos constitucionalistas en diversas comisiones del Parlamento Europeo (de Asuntos Constitucionales, LIBE o Peticiones). O cómo se hicieron llegar a la Comisión Europea numerosos informes, estudios y documentos para que conocieran de primera mano la degradación institucional en España, en el marco de su informe sobre el Estado de derecho. Sin olvidar la participación activa de nuestra sociedad civil en la Conferencia sobre el Futuro de Europa y en la preparación del proyecto de Estatuto de Ciudadanía Europea. Ni la visita de la Comisión de Peticiones a Cataluña para constatar in situ las discriminaciones lingüísticas en la enseñanza, o la entrevista con la Comisión de Venecia acerca de las garantías del Estado de derecho. Y la defensa de jueces, fiscales y otras profesiones jurídicas frente a intromisiones políticas. Nada de ello hubiera sido posible sin la movilización de la sociedad civil.

Además, en los últimos meses, ha habido un aluvión de actividades realizadas, en Bruselas, en otros países de la UE y en la propia España, para que se escuchara el clamor de la mayoría de la sociedad española que solo quiere que se respete la Constitución y no se elaboren leyes, como la de amnistía, negada por sus promotores hasta que se necesitaron siete votos para la investidura y adoptada para exonerar a políticos que cometieron delitos.

La respuesta, nuestro voto

En estas elecciones tenemos que dar respuestas a los grandes desafíos que enfrentamos no sólo en el ámbito interno, sino también internacional. La guerra en Ucrania o en Israel no pueden abordarse desde políticas partidistas sino que debe imponerse una respuesta europea que encauce estos conflictos. Europa no puede involucionar para ser una mera coordinación económica, sino que debe avanzar hacia una Europa más política y más involucrada en la defensa de los valores inscritos en los Tratados. Eso es lo que solicitó masivamente la ciudadanía en la Conferencia sobre el futuro de Europa.

Por eso es tan importante decidir a quién se vota:

  • ¿A los que frenan el desarrollo europeo o a quienes lo impulsan?
  • ¿A los que levantan muros ideológicos guerracivilistas o a quienes quieren mantener los principios democráticos también en el ámbito europeo?
  • ¿A los que establecen alianzas con los nacionalismos que pretenden socavar los cimientos europeos?
  • ¿A los que nos relegan a ser comparsas de los populismos bolivarianos o reciben felicitaciones de Hamas y los talibanes? 

El voto, además de ser libre, ha de ser informado y consciente. La ciudadanía europea exige rigor en los planteamientos políticos y claridad en su transmisión informativa. Si, en un manifiesto anterior solicitábamos un “voto sin engaños”, volvemos a pedirlo ahora, en el contexto de las elecciones europeas del 9 de junio. Queremos contribuir a edificar Europa. El proyecto europeo es nuestra salvaguardia. Encomendémoslo a quienes pueden ser capaces de ponerlo en práctica, nos defiendan cuando deben hacerlo y aporten a Europa un bagaje demostrado con sus actos. 

Teresa Freixes, Nicolás Redondo, Miriam Tey, Sergio Fidalgo y Joaquín Villanueva



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