"Genocidio". Apoteosis semántica: relato y opinión sincronizada.
La hegemonía del relato busca convertir al ciudadano en un instrumento de agitación política más que en un sujeto de opinión consciente.
Publicado en Artículo 14 (30/09/2025), y posteriormente un resumen de Salir al Aire (con conocimiento de la autora). Leerlo en el sitio web original.
Título original:
Apoteosis semántica: relato y opinión sincronizada.
Resumen.
El texto advierte que en el debate público actual proliferan relatos prefabricados y repetidos que modelan la opinión colectiva según intereses políticos, más que a partir del análisis riguroso o la pluralidad. La autora sostiene que esta “apoteosis semántica” busca erosionar el pluralismo y consolidar narrativas convenientes al poder.
Se critica cómo actores institucionales —gobiernos, partidos, voces mediáticas— construyen discursos con poca coherencia entre lo que dicen y lo que hacen, y los refuerzan mediante una presencia omnipresente en medios y redes sociales. Este mecanismo remite a modelos propagandísticos del siglo XX, que utilizaban la repetición de mensajes para convertirlos en “verdades fácticas”.
Su carga emocional moviliza más eficazmente a las masas.
Un ejemplo concreto que denuncia el artículo es el uso del término “genocidio” para describir conflictos bélicos contemporáneos. Se afirma que se emplea sin distinguirlo de crímenes de guerra o contra la humanidad, precisamente porque su carga emocional moviliza más eficazmente a las masas. Este uso impreciso tiene el efecto de tensionar emocionalmente a la sociedad y debilitar el debate informado.
También se menciona que, en el ámbito institucional, se pretende imponer narrativas como la gobernabilidad sin rendición al Parlamento o la normalización de acciones que van contra la Constitución, como si fueran gestos normales. En ese sentido, el relato fortalece el control político al reducir la discrepancia y al silenciar la alternancia democrática real.
Se debilita la capacidad de deliberación crítica.
El artículo concluye alertando de los riesgos de esta estrategia semántica: al banalizar conceptos jurídicos o morales, se socavan las instituciones democráticas, se margina la ciudadanía informada y comprometida, y se debilita la capacidad de deliberación crítica. En última instancia, esta hegemonía del relato busca convertir al ciudadano en un instrumento de agitación política más que en un sujeto de opinión consciente.