Mi valoración del primer año de mandato de Salvador Illa al frente de la Generalitat.

Demasiadas cosas siguen igual en relación a la agenda del nacionalismo, además de ocultar una realidad social bilingüe y su apuesta por la financiación singular.

✅ De entrada, su victoria electoral fue un avance tras muchos años de gobiernos de signo separatista. Sin embargo, demasiadas cosas siguen igual porque está atado a la agenda del nacionalismo. Su pacto con ERC, unido a la dependencia del Gobierno de Pedro Sánchez de Junts, le obligan a pagar un precio muy alto que recae sobre la ciudadanía.

La política lingüística de la Generalitat no sólo es excluyente y conculca derechos fundamentales, sino que, bajo el pretexto de “salvar” el catalán, oculta una realidad social bilingüe desde hace siglos. Esta discriminación institucional del español nos hace perder oportunidades a nivel internacional, económico y social.

En cuanto a la financiación singular pactada entre el Gobierno y la Generalitat, fulmina la igualdad entre los españoles, la solidaridad entre los territorios y favorece la fractura de España. Cualquier modelo de financiación autonómica debe poder aplicarse de forma plural y dentro del régimen común. Sin ir más lejos, de las cuatro autonomías gobernadas por socialistas, la mitad están en contra de establecer “cupos vascos”.


Este texto ha sido difundido por Societat Civil Catalana a través de sus medios.
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