La Pascua Militar marca en Barcelona el rumbo estratégico de 2026
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La mañana del 6 de enero volvió a situar al palacio de Capitanía General de Barcelona en el centro de la vida institucional militar. La Inspección General del Ejército celebró la tradicional Pascua Militar, un acto solemne que desde hace más de dos siglos abre oficialmente el año militar en España.
A la ceremonia asistieron destacadas autoridades civiles y militares, entre ellas el delegado del Gobierno de España en Cataluña, la consejera de Interior y Seguridad Pública de la Generalitat y el fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, reflejo del carácter institucional y transversal del evento.
Un escenario global decisivo
Durante su intervención, el teniente general Manuel Busquier Sáez, inspector general del Ejército y representante institucional de las Fuerzas Armadas en varias comunidades, realizó balance del año anterior y presentó las líneas estratégicas para 2026. En su discurso, alertó de que el contexto internacional sitúa a las Fuerzas Armadas “en una encrucijada estratégica”.
Conflictos como la guerra en Ucrania, la inestabilidad en el Sahel, la situación en Gaza y la competencia entre grandes potencias, junto a los desafíos híbridos, configuran un entorno que, según Busquier, hace “más crucial que nunca” la preparación y modernización de los ejércitos nacionales y aliados.
Compromiso internacional y proyección exterior
En este escenario, el inspector general del Ejército destacó el papel activo de España en la seguridad global. Las Fuerzas Armadas mantienen un despliegue medio de unos 4.000 militares en operaciones y ejercicios internacionales, participando en misiones de la OTAN, la Unión Europea y Naciones Unidas.
Esta presencia exterior, subrayó, refuerza tanto la estabilidad en zonas de riesgo como el prestigio y la capacidad operativa de España en el ámbito internacional.
La hoja de ruta hacia la Fuerza 2035
Uno de los ejes centrales del discurso fue el proyecto Fuerza 2035. Busquier señaló que 2025 ha sido un año clave en esta transformación del Ejército de Tierra hacia un modelo más modular, tecnológicamente avanzado y adaptable.
La digitalización, la integración de tecnologías disruptivas y la mejora de la conectividad están permitiendo optimizar la toma de decisiones, la logística y la capacidad operativa, una línea de trabajo que continuará y se reforzará a lo largo de 2026.
Vocación de servicio a la sociedad
Más allá de la defensa, el teniente general recordó la vocación de servicio de los Ejércitos y la Armada a la sociedad española. Destacó el apoyo constante a la Unidad Militar de Emergencias, especialmente en situaciones críticas como la dana, el apagón eléctrico o la lucha contra los incendios forestales del verano.
Este respaldo a las autoridades civiles refuerza, según afirmó, el vínculo entre las Fuerzas Armadas y la ciudadanía.
Presencia activa en Cataluña
Durante 2025, las Fuerzas Armadas desarrollaron en Cataluña una intensa actividad institucional, cultural y social. Ferias educativas, exposiciones, actos culturales y eventos como el día de Sant Jordi contribuyeron a acercar la carrera militar a la sociedad.
Juras de bandera para personal civil, jornadas de puertas abiertas, conciertos de la Unidad de Música, actividades en el Castillo de Montjuïc y encuentros divulgativos con estudiantes y periodistas completaron una agenda orientada a la proyección social y cultural.
Una tradición con 244 años de historia
La Pascua Militar es el acto castrense que, desde 1782, marca el inicio del año militar. Su origen se remonta al reinado de Carlos III, tras la recuperación de Menorca, cuando el monarca instituyó esta celebración como muestra de reconocimiento a los ejércitos.
Dos siglos y medio después, la ceremonia mantiene su esencia: balance del pasado, mirada al futuro y reafirmación del compromiso de las Fuerzas Armadas con España.