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  • Diario Digital | domingo, 18 de agosto de 2019
  • Actualizado 13:17

MANIFESTACIÓN DE JUSAPOL Y CONTRAMANIFESTACIÓN DE LAS CUP Y CDRS

La revolución de las sonrisas se torna en exabruptos y violencia. La herencia tóxica del 1-O

La frustración de saber que todo era mentira la tienen que descargar de alguna manera, por lo que no podían permitir el atrevimiento de que el sindicato policial JUSAPOL quisiera manifestar sus reivindicaciones en Barcelona en fechas tan señaladas, menos aún que quisieran reconocer las vicisitudes sufridas por sus compañeros como consecuencia del 1-O

La revolución de las sonrisas se torna en exabruptos y violencia. La herencia tóxica del 1-O

La connivencia político-policial 

Grupos de independentistas lobotizados fueron a la caza de sindicalistas de la policía por las calles, agrediendo a los que pillaban desprevenidos. Todo un ejemplo de falta de previsión de los Mossos.

Desde hace unos días que los políticos secesionistas y equidistantes, además de los medios afines a su causa, se han esforzando en minimizar el impacto negativo que se veía venir, por lo que pusieron el acento en las intenciones bondadosas de la contramanifestación (sentada, lecturas, talleres..), y justificando la prohibición de la cita sindical en la plaza de San Jaime por la "justa" indignación de los ocupantes de última hora.

Todo es ya muy previsible desde la manifestación del pasado 16 de octubre, que tampoco dejaron que finalizara en el lugar previsto ante las amenazas de confrontación. En ambas ocasiones el denominador común ha sido la demonización de los convocantes, identificados con la unidad de España, unos porque se atrevieron a dudar de las excelencias de la escuela catalana, los de hoy por las supuestas malas influencias de los policías sindicalistas y de la "ignominia" de querer homenajear a sus compañeros que, según ellos, no se lo merecen.

La connivencia político-policial está permitiendo toda una serie de ilegalidades que hacen crecer el ánimo de los separatistas. Lo que no saben es que los revolucionarios antisistema se les acabará volviendo contra ellos. Están criando un monstruo que creen dominar, pero que algún día no podrán detener.

Eco en las redes sociales del los disturbios